Fertilidad & preconcepción
Preparar el terreno de los dos futuros padres.
«Construir una base sólida en la niñez conduce a una vida plena y saludable.»
Médico pediatra, especializada en Cuidados Intensivos Pediátricos y en Medicina Integrativa por el Instituto Linneo. Más de 30 años de ejercicio profesional dedicados a la pediatría y a la medicina integrativa. Dirige médicamente la clínica.
De esa trayectoria nace este método: no de una teoría, sino de treinta años viendo qué funciona y qué se repite cuando solo se trata el síntoma.
Nº de colegiada 28/41691
El cuerpo opera en dos estados fundamentales. Todo el método consiste en llevarlo del primero al segundo.
«Para sanar desde la raíz, primero hay que devolver al organismo la sensación de seguridad: celular, inmunológica, metabólica, neurológica, sensorial, emocional y relacional.»
La salud se construye desde las raíces hacia la copa. Sin un suelo sano no hay fruto posible.
Energía · Sueño · Conducta · Aprendizaje · Inmunidad · Crecimiento · Bienestar
Seguridad celular · Sistema nervioso autónomo · Integración sensorial · Regulación emocional
Intestino · Inmunidad · Inflamación · Detoxificación · Metabolismo · Mitocondria
Exposoma · Genética y epigenética · Primeros 1.000 días · Microbiota · Nutrición · Emociones · Vínculos
Padres y abuelos sanos son niños sanos.
Preparar el terreno de los dos futuros padres.
La nutrición y los tóxicos programan la salud del bebé.
Los primeros 1.000 días marcan la microbiota y la inmunidad.
Hormonas, hábitos y salud mental.
Prevención y enfermedad crónica.
Más años con autonomía y calidad de vida.
Somos una clínica de medicina integrativa con una pata muy fuerte en pediatría. El mismo método se aplica a toda la familia: la salud de un niño no se entiende sin la de quienes viven con él.
No tratamos síntomas aislados. Trabajamos el terreno biológico completo, desde la célula hasta el entorno familiar. Y el orden importa.
Antes de tratar nada evaluamos genética funcional, epigenética, microbiota, metabolismo energético, sistema inmune y sistema nervioso. Buscamos las raíces del problema, no los síntomas.
La inflamación crónica de bajo grado afecta al cerebro, la microbiota, la inmunidad y el metabolismo. Actuamos con nutrición antiinflamatoria, regulación intestinal, reducción de tóxicos y modulación inmune.
La microbiota regula inmunidad, neurotransmisores, metabolismo, inflamación y desarrollo cerebral. Trabajamos el eje intestino–cerebro–inmunidad y la reparación de la barrera intestinal.
Apoyamos la mitocondria, la central eléctrica de la célula, y potenciamos la detoxificación. Sin energía celular suficiente, ningún sistema de homeostasis funciona bien.
La luz, el movimiento, la comida y la oscuridad son señales temporales. El objetivo no es dormir más, sino sincronizar la biología con sus ritmos naturales.
Un organismo en modo amenaza no puede repararse. Trabajamos la seguridad emocional (vínculo, apego, co-regulación), la neurofisiológica (respiración, sueño, movimiento) y la celular. Y con ella, cómo el cerebro interpreta el cuerpo y el entorno: tacto, propiocepción, vestibular, audición, visión e interocepción.
Alimentación, movimiento, naturaleza, luz, sueño, respiración, tóxicos y relaciones. No buscamos familias obsesionadas con evitar estímulos: buscamos resiliencia y capacidad de adaptación.
El éxito no se mide por la desaparición de un síntoma. ¿Tiene más energía? ¿Duerme mejor? ¿Tolera mejor los cambios? ¿Puede hacer más cosas que antes?